Casos reales: El proceso judicial de María y Pablo: la discusión en cuanto a la guarda y custodia de una menor de tres años

María acudió a nuestro despacho el pasado mes de febrero de 2016. En consulta nos indicó que estaba casada desde hacía seis años y tenía una niña de tres años. Ella trabajaba en una oficina, y su marido, se encontraba en ese momento desempleado a consecuencia de una incapacidad, si bien, esta última, aunque no le permitía desarrollar su actividad profesional habitual, sí le permitía poder realizar otras actividades. Por ello, su marido había decidido estudiar una nueva carrera universitaria y tenía la pretensión de irse de “Erasmus”.
Leer más

Casos reales en derecho de familia

  Iniciamos una nueva sección del blog, en la cual vamos a comentar casos reales, siempre por supuesto protegiendo la total confidencialidad de nuestros clientes, porque entendemos que cuando se afronta un proceso de familia, puede servir de ayuda, conocer otros asuntos, así como cuál ha sido la estrategia procesal seguida y la importancia de contar con un buen abogado especialista en derecho de familia.
Leer más

Soy abogada de familia.

  Soy abogada de familia, me gusta mi profesión y me apasiona el derecho de familia. Muchos clientes me dicen que no saben cómo puedo sobrellevar todos los problemas y conflictos que veo cada día, que ellos no serían capaces de hacerlo, pero no se dan cuenta que en el momento en que lo están diciendo es porque ellos se encuentran inmersos en un conflicto que les abruma. Por mis años de experiencia conozco que el conflicto termina, y la situación que en el momento inicial viven, con el tiempo mejorará. Mi trabajo, como el de…
Leer más
Paloma-Zabalgo-importancia-de-la-mediacion

La importancia de la mediación y los acuerdos entre las partes

Muchas veces cuando recibo a un cliente en mi consulta, le cuento los pasos de un proceso judicial, los derechos que le asisten, lo que implican las medidas para los niños y la búsqueda siempre final del interés del menor. Pero también les advierto que siempre es mejor un acuerdo a un buen pleito, porque un proceso judicial no solamente depende de tener un buen o mal abogado que defienda tus intereses, sino del Juzgado que tengas en suerte tener.


Leer más

10º) Un año después de la sentencia de divorcio

En general y un año después de la sentencia de divorcio, los progenitores y los niños se han adaptado a la situación regulada en la sentencia, y han conseguido normalizar sus relaciones, algunos más cordialmente que otros, pero informándose y actuando en el beneficio de sus hijos. En muchas ocasiones escucho que los niños se encuentran muy bien y están perfectamente adaptados, a algunos progenitores les resulta más difícil y todavía puede existir alguna cuestión pendiente entre los propios progenitores, que no les permita avanzar en este plazo prudencial, a una relación cordial. 
Leer más

3º) El intento de mutuo acuerdo con el abogado del otro cónyuge

Tras las indicaciones de Pedro, me pongo en contacto con mi compañero para poder iniciar las negociaciones. Le comento las pautas que me ha dado Pedro y su intención de llevar a cabo un divorcio de mutuo acuerdo.

Comenzamos a redactar un convenio regulador en el que se deja constancia del régimen de custodia, qué ocurre con la vivienda familiar, cómo se asumirán los gastos de los menores y si se pacta, una pensión compensatoria.


Leer más

1º) La consulta en el despacho, la solicitud de asesoramiento

En el mes de enero del pasado año, acude a mi consulta, una persona a quien llamaré Pedro, para solicitar asesoramiento porque está pensando proceder a su divorcio, pero aún no ha tomado esta decisión.

En la consulta le pregunto su situación familiar, sus ingresos, los de su esposa, a quien llamaré María, y la edad de sus hijos. Me cuenta que tiene dos niños pequeños de 6 y 7 años, que su mujer lleva dos años sin trabajar y que se dedica al cuidado de los niños, que les ayudan mucho los abuelos paternos. Su salario laboral asciende aproximadamente a 2.000 euros mensuales, su mujer se encuentra desempleada, percibiendo cuando trabajaba la cantidad de 1.200 euros mensuales. El domicilio familiar es privativo de él, pero ambos cónyuges tienen una casa en común en la que vivieron hasta trasladarse al domicilio de él.


Leer más