Jurisprudencia del Tribunal Supremo de 2016-2017 en torno al derecho de familia

Jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre derecho de familia

Subimos al blog la Crónica de la Jurisprudencia del Tribunal Supremo año 2016-2017 remitida por el ICAM, texto en el que se recogen los criterios jurisprudenciales más novedosos mediante un breve resumen del contenido de las resoluciones, propiciando su conocimiento y difusión. En concreto, en lo que se refiere al derecho de familia recoge los siguientes criterios:

  1. Reclamación de reembolso de cantidades satisfechas por la madre en el mantenimiento y atención del hijo tras la declaración judicial de paternidad y sin reclamación de alimentos.

La STS- 29-9-2017 (Rc. 3326/2015, ECLI:ES:TS:2016:4176) aborda la cuestión suscitada por la reclamación del reembolso de las cantidades satisfechas por una progenitora en el mantenimiento y atención de su hijo, tras la declaración judicial de la paternidad.

La Sala resuelve esta cuestión, en línea con una antigua doctrina jurisprudencial, en el sentido de considerar que puede existir, en efecto, una obligación moral a cargo de quien finalmente es declarado padre, pero lo cierto es que la ley no concede acción para pedir el cumplimiento de un deber de esta clase, solución que solo sería posible mediante una modificación del artículo 148 CC.

Destaca la Sala que es cierto que la retroactividad de los alimentos facilitaría procesalmente el resarcimiento del progenitor que cumplió su obligación en cumplimiento del art. 154.1 CC, como vía para reclamar la deuda al progenitor incumplidor, pero la retroactividad de la obligación de prestación de alimentos al menor no se orientaría a su asistencia, como fin constitucionalmente relevante del art. 39.3 CE, pues el menor ya fue asistido y sus necesidades ya fueron cubiertas, sino a resarcir al progenitor cumplidor. Y, por otra parte, la limitación temporal de la exigibilidad de los alimentos, ante el incumplimiento voluntario por parte del progenitor no custodio, resulta proporcionada para evitar una situación de pendencia que no resultaría compatible con la seguridad jurídica (art. 9.3 CE).

  1. Uso de la vivienda familiar privativa del esposo a favor de la esposa con hijos mayores de edad que conviven con la madre, una de las cuales sufre discapacidad.

Relacionada con la sentencia previa, la STS- 30-09-2016 (Rc. 2389/2014, ECLI :ES:TS:2016:4184), resuelve un supuesto en el que se ejercita por una madre una acción de reembolso, al amparo del art. 1158 CC, frente el padre de las cantidades empleadas por aquélla en el mantenimiento del hijo común, menor de edad, desde el nacimiento del hijo hasta la fecha de interposición de la demanda de alimentos, sin que durante ese período el padre hubiera contribuido al mantenimiento de su hijo.

La sentencia de primera instancia, confirmada en apelación, desestimó la demanda al entender que no procedía la acción de reembolso ya que antes de la presentación de la demanda de medidas paterno filiales, el demandado no tenía una obligación de prestar alimentos a su hijo y que tal acción solo procede cuando un tercero paga una obligación ajena y la demandante como progenitora del niño tenía la obligación propia de prestarle alimentos.

La Sala, al examinar la cuestión planteada, señala que la ratio pretendida por el legislador de lo dispuesto en la frase final del artículo 148.I CC (referente a que no se abonarán los alimentos sino desde la fecha en que se interponga la demanda), es proteger al deudor de alimentos, evitando que le sea reclamada una cantidad elevada de dinero (hasta cinco años de pensiones, a tenor del art. 1966.1ª CC) a quien podía desconocer o dudar razonablemente que era, o por qué importe era, deudor de los alimentos. Razones que determinan la desestimación del recurso formulada por la progenitora demandante.

  1. Acción de reembolso, ejercitada por la madre contra el padre, de cantidades empleadas por aquélla en el mantenimiento del hijo común, menor de edad, desde el nacimiento del hijo hasta la fecha de interposición de la demanda de alimentos, sin que durante ese período el padre haya contribuido al mantenimiento del hijo: doctrina jurisprudencial.

En la STS- 10-11-2016 (Rc. 2191/2015, ECLI :TS:2016:4839) se resuelve la cuestión relativa a la determinación del orden de los apellidos en los supuestos en los que prospera una acción de reclamación de paternidad no matrimonial, promovida a los pocos meses del nacimiento del menor, cuando existe desacuerdo de los progenitores. Con ella se aclaran otros pronunciamientos que habían podido inducir a pensar que el interés del menor solo justificaría que no se accediera al cambio de apellidos cuando la reclamación de la paternidad fuera tardía.

La Sala concluye, en el supuesto examinado, que habiéndose inscrito el menor con el primer apellido de la madre, por ser la única filiación reconocida en ese momento, no se ha acreditado ninguna circunstancia que, siempre bajo el interés superior del menor, aconseje el cambio del apellido con el que aparece identificado desde la inscripción de su nacimiento.

En consecuencia, determina la Sala, con estimación del recurso de casación, que: «la interrogante que hemos de responder en estos supuestos no es tanto si existe perjuicio para el menor por el cambio de apellidos como si, partiendo del que tiene como primero, le sería beneficioso el cambio, de forma que el primero fuese el paterno y el segundo el materno. Si no consta ese beneficio, no existe, pues, razón para alterar el primer apellido con el que viene identificado el menor».

  1. Filiación. Orden de los apellidos en los supuestos de acciones de reclamación de paternidad no matrimonial, existiendo desacuerdo de los progenitores.

En el supuesto examinado por la STS- 19-01-2017 (Rc. 1222/2015, ECLI:ES:TS:2017:113), se plantea la cuestión suscitada en un juicio de divorcio y relativa a la atribución del derecho de uso de la vivienda familiar, privativa del esposo, a favor de la esposa con hijos mayores de edad que conviven con la madre, una de las cuales sufre discapacidad.

Considera la Sala que el interés superior del menor, que inspira la medida de atribución de la vivienda familiar, no es en todo caso equiparable al interés del hijo mayor de edad con discapacidad a los efectos de otorgarle la misma protección que se dispensa al menor de edad. Y ello porque el interés del menor tiende a su protección y asistencia de todo orden, mientras que el de la persona con discapacidad se dirige a la integración de su capacidad de obrar mediante un sistema de apoyos orientado a una protección especial según el grado de su discapacidad.

No obstante, señala la Sala, que en supuestos muy concretos puede producirse la equiparación, la protección del más débil o vulnerable no determina que se impongan en todo caso limitaciones al uso de la vivienda familiar en los supuestos de crisis matrimonial, cuando existen otras formas de protección, entre las que se encuentra la prestación de alimentos que la ley reconoce a los hijos comunes no independientes, obligación que corresponde conjuntamente y en condiciones de igualdad a ambos progenitores, y que deberá prestarse conforme prevé la ley una vez transcurra el tiempo de uso de vivienda familiar atribuido.

Todo ello supone, en el supuesto examinado, que una vez transcurridos el plazo temporal de tres años, determinado en la sentencia de apelación impugnada, y finalizada la atribución del uso de la vivienda familiar a la esposa e hija, la atención a las necesidades de vivienda y alimentos a la hija deberá ser satisfecha, si no pudiera atenderlos por sí misma, mediante la obligación de alimentos de los progenitores, y se determinará en función de los recursos y medios del alimentante y de las necesidades del alimentista.

  1. Acción de reembolso del art. 1158 CC, ejercitada por un hermano frente a otro reclamando los gastos de residencia geriátrica de la madre, pagados por uno solo de los hermanos.

La STS- 7-3-2017 (Rc. 1598/2015, ECLI :ES:TS:2017:793), examina la cuestión relativa a la acción de reembolso, al amparo del art. 1158 CC, ejercitada por un hermano frente a otro reclamando los gastos de residencia geriátrica de la madre, pagados por uno solo de los hermanos.

La Sala concluye, con cita de la STS- 30-09-2016 (Rc. 2389/2014 ) antes señalada así como de otra antigua jurisprudencia, que los alimentos no tienen efectos retroactivos, de manera que no puede obligarse a devolver, ni en parte, las pensiones percibidas, por supuesto consumidas en necesidades perentorias de la vida. De manera que es la reclamación la que fija el momento a partir del cual, si el deudor interpelado por el acreedor no paga, incumple la obligación que le impone la ley de abonar una prestación alimenticia que hasta ese momento ha sido cubierta, por lo que si el alimentista, en este caso la madre, carece de acción para ampliar su reclamación a un momento anterior, porque lo impide el artículo 148 del CC, con mayor motivo no la tendrá su hijo-demandante a través de la acción de reembolso ejercitada al margen de las reglas propias que resultan de la obligación de proveer alimentos.

Considera la Sala que podría existir una obligación natural a cargo de quien hasta el momento de la transacción judicial no colaboró al sostenimiento alimenticio de su madre, pero lo cierto es que la ley no concede acción para pedir el cumplimiento de un deber de esta clase en la forma que ha sido interesada por el recurrente, con la consecuencia de la desestimación de los recursos formulados.

  1. Compensación del art. 1438 CC tras la extinción del régimen de separación de bienes. Interpretación del concepto «trabajo para la casa». Consideración del trabajo desarrollado en el negocio familiar, como trabajo para la casa.

Por su parte, la STS- 26-04-2017 (Rc. 1370/2016, ECLI :ES:TS:2017:1591), aborda la cuestión relativa la interpretación de la expresión “trabajo para la casa”, contenido en el art. 1438 CC, para el reconocimiento de la compensación económica prevista en el precepto tras la extinción del régimen de separación de bienes.

La Sala destaca que esta compensación está dirigida a mitigar la desconsideración de que es objeto en el régimen de separación el cónyuge que se dedica de forma exclusiva al trabajo para la casa, y que pudo responder en su origen al presupuesto de quien solo se había dedicado al hogar y no había realizado ninguna suerte de actividad remunerada, pero que en la realidad social actual (art. 3.1 CC), parece oportuno atender a la situación frecuente de quien ha trabajado con mayor intensidad para la casa pero, al mismo tiempo, ha colaborado con la actividad profesional o empresarial del otro, fuera por tanto del ámbito estrictamente doméstico, aun cuando medie cierta remuneración.

En el supuesto examinado, la esposa trabajó en la casa y, además, en el negocio familiar con un salario moderado y contratada como autónoma en el negocio de su suegra, lo que le privaba de indemnización por despido. Por todo ello, concluye la Sala, que debe declararse que la colaboración en actividades profesionales o negocios familiares, en condiciones laborales precarias, como es el caso, puede considerarse como trabajo para la casa que da derecho a una compensación, mediante una interpretación de la expresión «trabajo para la casa» contenida en el art. 1438 CC, dado que con dicho trabajo se atiende principalmente al sostenimiento de las cargas del matrimonio de forma similar al trabajo en el hogar.