Casos reales: La problemática de los Juzgados no Especializados

En el caso que exponemos a continuación se muestra la problemática de los Juzgados no especializados en familia. Marina nos llamó el pasado mes de noviembre. Tenía mucha urgencia, pues le habían llamado del Juzgado que tramitó su divorcio, citándola a una comparecencia al día siguiente porque su exmarido había solicitado una medida cautelar de prohibición de salida del territorio nacional de la hija común.

Marina vino inmediatamente a nuestro despacho, estaba muy nerviosa, ya que no entendía nada y tenía programado un viaje a EEUU junto con su hija en 3 semanas para pasar junto con su familia las vacaciones de Navidad, como solían hacer todos los años. Nos comentó que ella era americana y que, por ese motivo, habían recogido una cláusula en el Convenio Regulador, en la que se autorizaba a la madre a viajar fuera del territorio nacional junto con la menor para evitar problemas de este tipo.

Al día siguiente, acudimos a los Juzgados con Marina, a preguntar qué había sucedido y a intentar ver la demanda presentada antes de la comparecencia, ya que ni siquiera conocíamos las peticiones realizadas por el padre, ni, por supuesto, los motivos de esta excesiva celeridad.

En el Juzgado nos dejaron ver la demanda antes de la vista y nos indicaron que era el último día de la Jueza suplente y que quería cerrar todos los procedimientos, motivo por el que se habían saltado el procedimiento y citado de un día para otro a nuestra cliente.

En la comparecencia, solicitamos la suspensión, pues la falta de tiempo y la ausencia de notificación ninguna de la demanda impedían a esta parte poder realizar una defensa adecuada. Sin embargo, la jueza, que tenía muchas ganas de cerrar el asunto, decidió continuar celebrando la comparecencia, a pesar de que anunciamos la nulidad de actuaciones, por conculcar el derecho de nuestra cliente a un proceso judicial con todas las garantías necesarias.

Finalmente, en el acto de juicio, a pesar de la falta de tiempo, conseguimos acreditar que no existía riesgo ninguno, puesto que la madre tenía un gran arraigo a España y que este tipo de viajes se venían realizando con asiduidad, cada 6 meses aproximadamente y, sin ningún tipo de problemática. Sin embargo, una vez más la jueza se saltó el procedimiento, impidiéndonos valorar la prueba practicada y concluir.

Tres días más tarde, nos llegó el auto desestimando las peticiones del padre, por lo que a pesar de todo, finalmente conseguimos que la jueza se diera cuenta de la realidad y aplicara un poco de sentido común.

Silvia Gómez Jiménez

03. febrero 2017 by Paloma Zabalgo
Categories: Blog | Tags: , , , , , , , , , | Leave a comment

Leave a Reply

Required fields are marked *