Casos reales: custodia compartida “encubierta”

O cómo los abogados de familia deben apoyar la custodia compartida cuando hay voluntad entre las partes.

El pasado mes de febrero acudió a consulta Álvaro que estaba decidido a divorciarse de mutuo acuerdo de Sonia con la que tenía dos hijos uno de ellos mayor de edad y la niña de 15 años.

Las posibilidades de llegar a un mutuo acuerdo nos parecieron muy altas dado que la situación era bastante pacífica, dentro del lógico desencuentro afectivo. Ambos cónyuges se habían separado de hecho, abandonando ella el domicilio familiar y quedándose él en la vivienda familiar que era privativa suya.

Sin intervención de abogados los padres repartían el tiempo con sus hijos de manera equitativa y compatible

Pero, lo más curioso es que sin necesidad de intervención de abogados venían repartiendo el tiempo de estancias con sus hijos de manera equitativa y compatible con los horarios laborales de ellos.  Él trabajaba hasta tarde los lunes y  los martes y ella los miércoles y  jueves así que el reparto era los lunes- martes los hijos estaban con Sonia y los miércoles – jueves con Álvaro.

La sorpresa llegó en forma de demanda presentada por el abogado de Sonia quién para nuestro asombro pedía una custodia exclusiva pero eso sí manteniendo intacto el régimen de estancias que ambos venían ejerciendo. La razón era puramente económica puesto que Sonia quería una pensión de alimentos más alta que la que corresponde a un régimen de custodia compartida.

Pero las sorpresas no acabaron ahí puesto que ante la imposibilidad de negociar con su abogado que se obcecó en que ella tenía una custodia exclusiva cuando en realidad era compartida, intentaron emplear todo tipo de artimañas para evitar que el Juez otorgara la debida custodia compartida.

Así, solicitaron reiteradamente abrir un Informe Pericial Psicosocial con el fin de eludir la exploración judicial de los menores que era lo que correspondía dada la edad de los hijos. Pero el fin del abogado contrario era claro: evitar a toda costa que los hijos manifestaran de viva voz ante el Juez como así hicieron que querían estar con los dos tal y como venían haciendo desde la separación de hecho.

Finalmente, imperó la cordura puesto que el Juez rechazó el pretendido Informe, escuchó la voluntad de los hijos de ambos y al entrar en Sala nos exhortó (a los abogados) a llegar un acuerdo  lógicamente sobre la base de una custodia compartida y así lo hicimos.

Los abogados de familia no deben respaldar custodias exclusivas cuando las compartidas se cumplen sin incidencias entre los progenitores

La conclusión del caso es clara para los abogados de familia y es la conveniencia de no defender judicialmente una custodia exclusiva cuando desde la separación de hecho se viene ejerciendo sin ningún tipo de incidencia por voluntad de ambos progenitores y de los menores un régimen de custodia compartida.

 

Rosario Guerrero Burgos

27. diciembre 2016 by Paloma Zabalgo
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